Siempre que un articulo pone a reflexionar a los padre de la comunidad sobre los errores que pueden estar cometiendo en la formación de sus hijos, los lectores piden respuestas más amplias a las problematicas planteadas.
Hace poco, tres madres coincidieron en una solicitud: ¿Pueden recomendarme algún libro que me ayude a ser el padre que mis hijos necesitan?, palabras más, palabras menos, la petición era casi la misma.
Si bien no hay un texto mágico que nos de formulas exactas para resolver nuesrtros conflictos particulares, hay lecturas que nos fortalecen y sirven de guía.
El libro “Ni mucho ni poco, buscando el balance. Guía para madres y padres de Hoy” de la pediatra Josefina Luna es un excelente análisis sobre los múltiples retos que plantea la crianza contemporanea y las razones por las que situarnos en cualquiera de los extremos, la permisividad o excesiva severidad, con los hijos, no hace posible que seamos buenos formadores.
El equilibrio es, sin dudas, difícil de lograr, por lo que este texto es una verdadera brújula para los padres que desean dar más. Puedes conseguir este material en Cuesta Centro del Libro. Te ofrecemos algunas reflexiones de la doctora Luna, para que te motives a tener esta guía como libro de cabecera.
¿Cuales son las características de una familia sana?La doctora Josefina Luna responde.
Una familia sana es aquella que sabe resolver sus conflictos, que no tiene miedo al conflicto porque sabe que sabrá resolverlo y que no tiene miedo a pedir ayuda cuando no es capaz por sus propios medios de resolver las dificultades.
Es fundamental perder el miedo a pedir ayuda.
La familia sana es aquella además que genera un clima de confianza, complicidad, que tiene buenas relaciones intergeneracionales, que tiene normas y límites claros y consensuados, que estimulan la propia autonomía de sus hijos. Aquellas familias que tienen sentido del humor, que se ríen de sus propias vivencias. Vivir la vida en familia de la forma más divertida, ser familia con los hijos, con tu pareja, con todos.
Lo fundamental en la familia es saber vivir en pareja, la pareja tiene que estar implicada en la coeducación, que quieren los mismos objetivos y tienen que estar las dos partes de acuerdo, que no surjan conflictos en los propios hijos, que haya comunicación en la pareja, que no haya conflictos entre ellos, y todo eso que tu transmite entre la pareja se lo estás transmitido a los hijos. Es la base de todo, saber vivir en pareja para saber vivir con los hijos.
Los factores protectores de la familia...
Lo importante es que los padres se presenten como modelos. Que sean coherentes con lo que dicen. Los padres son modelos, lo que aprenden los niños se aprende por modelado, por lo que ven en los padres y los adultos que lo rodean, luego lo terminan asumiendo como propios. Los padres somos el modelo, el espejo en el cual nuestros hijos se miran y tenemos que ofrecerles una imagen adecuada.
Es preciso potenciar los factores protectores de la familia, como por ejemplo el afecto es un factor importante para todo ser humano, y la familia es fuente inagotable de afecto. En la familia hay muchos factores de riesgos pero hay que potenciar los factores de protección, la comunicación es fundamental, y el apoyo mutuo.