RECOMENDACIONES POR ETAPA
Juventud. En esta etapa se generaliza el uso de cremas hidratantes adecuadas a cada tipo de piel. En la adolescencia lo más importante es una limpieza adecuada de la piel, dos veces al día, para que no se obstruyan los poros formándose granitos y puntos negros; utilizar tónicos suavemente astringentes y exfoliantes una o dos veces por semana, según el tipo de piel. Las cremas hidratantes deberán ser oil-free y con componentes no comedogénicos, para evitar que salgan espinillas.
Durante la juventud, se generaliza el uso de cremas hidratantes adecuadas a cada tipo de piel o nutritivas en caso de piel seca o de frío intenso, ya que en invierno el cutis tiende a deshidratarse más de lo normal. Poco a poco se irán incorporando los principios activos que la piel vaya necesitando, sin olvidar los cuidados de la fina y frágil piel del contorno de ojos.
En la edad adulta llega el momento de los cuidados antienvejecimiento que estimulen la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico. Son muy recomendables los principios con acción antioxidante y antirradicales libres, que activen la microcirculación y el drenaje linfático para recuperar la luminosidad y disminuir las ojeras.
Es la etapa de las sustancias con "efecto bótox" para disminuir las arrugas debidas a las contracciones musculares repetidas. En esta fase, son especialmente importantes los tratamientos aplicados por la noche porque es entonces, cuando la piel se recupera y se regenera, cuando ejercen su acción más intensa.
En la menopausica y postmenopausia se incrementarán los cuidados antienvejecimiento con principios activos con acción de relleno y redensificadores así como una intensa acción nutritiva que compense la sequedad que sufre la piel en esta fase; también es la edad de los tratamientos despigmentantes para eliminar las antiestéticas manchas faciales.
Fuente: Pulevasalud.com