Te damos 10 Ideas fáciles
Mientras los hijos son pequeños los padres tenemos la autoridad absoluta en materia de nutrición. Hasta los ocho años, las comidas y meriendas infantiles en la mayoría de los hogares suelen ser muy saludables, equilibradas y balanceadas.
Al llegar la preadolescencia, la historia cambia. Los chic@s le dicen adiós a la lonchera, prefieren dejar de comer en el colegio antes que cargar su bulto de bocadillos, por muy sabroso que sea contenido.
A un paso de la pubertad la publicidad acumulada comienzan a surtir efecto, los grandecitos prefieren las comidas practicas que los hagan verse cool, divertidos e interesantes. Los que reciben mesadas deciden por cuenta propia.
Hacer que los chic@s acepten de buena gana las meriendas caseras es tan complicado como llenar completo un crucigrama. En nuestro foro el tema ha sido debatido y se ha hecho sentir la queja de las madres que tienen que luchar con niños que se derriten frente a los sabores artificiales:
“Para ustedes puede ser un poco mas fácil lo de las meriendas, sus niños son pequeños y pueden imponerle sus gustos...ya los míos hasta escogen sus meriendas cuando van al super” dice Nelitza Sención en un comentario enviado al tema Meriendas en el foro de www.nuestroshijos.com.do
Si a los muchachos no se les enseña la importancia de comer adecuadamente, los productos chatarra ocuparan demasiado espacio en su régimen alimenticio, con el riesgo de que los malos hábitos nutricionales dejen secuelas tan graves como la obesidad o el desarrollo de una enfermedad renal.
Gabriela Buracchi, la escritora argentina, autora del libro “Cuidado con las Malas Meriendas” explica por que son tan perniciosa de las picaderas artificiales “contienen grasas hidrogenadas, conservantes, colorantes, aromatizantes y aditivos potencialmente dañinos”.
En otras palabras es muy serio el tema de las meriendas, así que por el bien de la salud y la economía familiar no pueden ser lo menores quienes decidan el menú de comidas y meriendas.
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