Lo que ayuda a los padres a permanecer
en el camino correcto es la propia confianza que tienen en las relaciones
humanas afectivas. La confianza de un padre en la bondad de su hijo
lo ayudará a superar los muchos momentos difíciles que siempre afectan
a toda familia. La preocupación por los miles de detalles de cada día,
la empatía de los padres hacia las necesidades de los hijos, son la
base desde donde nacerá la empatía de los hijos hacia otras personas.
¿Quieres criar un prepotente??
-
Prométale cosas a su hijo
y no las cumpla.
- No realice actividades de
familia los fines de semana, aísle a su hijo en la casa.
- Tome a su hijo desde los
cinco años por el hombro y dígale: “Tú tienes que ser el mejor”.?
- Una vez en el colegio pregúntele:
¿Alguien se sacó mejor nota que tú?
- Compárelo con los hijos
de sus amigos y dígale que los demás niños son mejores.
- Cuando tenga 8 años, ignórelo
por completo.
- No lo salude cuando llega
a la casa ni lo abrace nunca.?
- Cómprele algo bien caro
de regalo de cumpleaños, pero ese día llene su agenda de compromisos
laborales.?
- Adviértale que sólo le
pagará la carrera universitaria que usted elija.?
- Cuando se gradúe, explíquele
lo mucho que ha invertido en él y déjele bien claro que no le puede
fallar.
Síntomas inequívocos de prepotencia
infantil:
Cuando el niño dice sentir
“lástima” por sus compañeros o hermanos.?
Cuando se burla de alguna
condición o aspecto de los demás.
Cuando dice que las reglas
que se aplican al resto no se aplican a él porque es superior.?
Cuando adolece de un sentimiento
de lealtad o de compromiso hacia el resto.?
Cuando es incapaz de empatizar
con los sufrimientos y necesidades de quienes lo rodean.
La indiferencia es a la prepotencia
como el niño al payaso. El niño se ríe del payaso, porque este lo
hace reír. Pablosky