Estimula su interés convirtiéndote en su ejemplo
Los niños del nuevo milenio tienen una preocupación “natural”
por el medio ambiente, una sensibilidad ante lo verde, ante los recursos que la gran
madre nos pone en las manos para administrar con sabiduría, para vivir en
abundancia y armonía, característica que, a decir de expertos como la psicóloga
Mildred Nolasco, viene con ellos desde el vientre.
Sea porque son de cristal o pacificadores, términos que designan a los peques poseedores de cualidades energéticas especiales que pudieran
evidenciar un nivel espiritual superior,
o bien porque nuestros hijos han crecido expuestos a más información proveniente
del movimiento ecológico que gana cada vez más adeptos en cada rincón del
planeta, lo cierto es que el tema les late y a diferencia de papi y mami, los
peques accionan, tratan de cambiar.
Estimula su interés convirtiéndote en su ejemplo, ayudándolo a comprender los aspectos más
complejos de este nuevo modo de vida centrado en el respeto a los recursos
naturales. No dudes de su capacidad, sin importar la edad, condición física,
raza o color, es mucho lo que cada ser humano puede hacer en beneficio del
planeta, esta la primera lección a transmitir a su hijo, para que no pierda las
esperanzas en el camino verde.
Para poner manos a la obra, aplica en casa la famosísima
regla de las tres R, Reducir, Reciclar y
Reutilizar, aconseja la experta en educación ambiental Eva Saldaña, al portal español www.guiadelnino.com. Por ejemplo puedes “reducir la cantidad de
basura generada, de papel empleado, de agua consumida; reciclar todos los
materiales que sea posible, desde el papel a las basuras pasando por juguetes;
y reutilizar todos los objetos de la casa dándoles un nuevo uso”.
Utilizar analogías sencillas, con expresiones y
situaciones acordes a su nivel de madurez es la clave para explicar el
comportamiento abusivo e irrespetuoso de miles de seres humanos.
"En vacaciones, que juegue a observar la
naturaleza, la contaminación, cuidar los residuos, háblale de los diferentes
transportes y lo que contamina cada uno y utilizad el público. En definitiva, intenta dotar a tu hijo de los
medios necesarios para que pueda canalizar su inquietud ecológica", concluye la experta.