En teoría, muchos
padres saben que las actividades acuáticas son beneficiosas para los niños. Sin
embargo, como en tantas otras cosas, a la hora de empezar puede resultar algo
atemorizante. Si tú también tienes
dudas, es totalmente comprensible.
Para
tranquilizarte, te brindamos aquí una lista de las ventajas que esta actividad
ofrece a los niños. Según pediatras y otros especialistas, la práctica regular
de actividades en el agua contribuye a:
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Enseñarle a tu bebé las destrezas de seguridad básicas que algún día podrían
salvarle la vida - saltar a la piscina, voltearse, resistir, nadar de vuelta
hasta el borde de la piscina y flotar de espaldas.
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Intensificar su
desarrollo físico - fuerza, estado físico, coordinación y formación.
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Mejorar sus hábitos sociales y conductuales - estimulando y regulando los
patrones de alimentación y sueño.
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Nadar es también una forma fantástica de divertirte y vincularte con tu bebé.
¿Ya decidiste a
llevar a tu bebé a clases de natación? Aquí algunos aspectos para tener en cuenta:
Dentro de lo posible, pregunta a tus amigos o parientes que tengan hijos
pequeños si tienen un club para recomendarte. Si bien en cualquier caso debe
haber personal calificado, cuando se trata de trabajar con niños algunas
personas tienen más carisma que otras. Si algún conocido tuvo una muy buena
experiencia y te recomienda un lugar que te queda cómodo, no lo dudes.
Los bebés se sienten más seguros en ambientes pequeños, de modo que si no se
adapta inicialmente a la piscina, prueba en una piscina para niños que suelen
tener en algunos complejos. Es importante que tu bebé vaya ganando confianza de
a poco.
Es una buena idea tener un juguete de agua que puedas llevar a la piscina para familiarizar a tu bebé con su nuevo
entorno. También es aconsejable que al principio pase ratos relativamente
cortos en la piscina hasta que adquiera
suficiente confianza en el agua.
Programa tu visita a la piscina entre
comidas y bien alejada de sus horarios de sueño. Y sobre todo, recuerda sonreírle
e irradiar seguridad en todo momento.
Para que las
clases de natación sean siempre una actividad placentera y beneficiosa para tu
bebé, es importante que vayas preparada con todos los elementos que pueda
necesitar. Aquí un recordatorio básico:
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Los trajes de baño descartables ofrecen una manera mucho más higiénica de
disfrutar de una sesión de natación. Están especialmente diseñados para no
hincharse en el agua, como ocurre con los pañales comunes, y sus barreras
súper-protectoras ayudan a prevenir sorpresas "flotantes". Recomendamos
los shorts de baño Huggies Little Swimmers®.
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Toallas - para vos y para tu bebé. Tu bebé puede enfriarse rápidamente, así que
es importante tener una toalla seca a mano cuando salgas de la pileta.
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Algo para comer - tu pequeño probablemente sienta hambre al salir de la pileta.
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Pañales Huggies® para cambiarlo.
- Protector solar y repelente -Imprescindible si es verano y no están en una
pileta cubierta.
Lleva también en su bultito una buena dosis de paciencia, su miedo inicial luego se transformará el alegría total una vez que aprenda a sentirse cómod@ en el agua. Que disfruten el chapusón :)!!!
Fuente: www.huggies.com