Recientemente fui a un viaje con mis
dos hijos y mi marido… ¡Qué maravilla! Sí, ir de vacaciones con dos niños
pequeños no es fácil, ya que probablemente sean necesarias otras vacaciones cuando lleguemos a casa, pero
¡qué recuerdos!, ¡cuantos momentos especiales compartimos!
¿Sabías que los niños ansían atención y tiempo para jugar con papi y
mami? Estoy segura que lo has oído
muchas veces, eso de que no es el tiempo que pasas con tus hijos, es la calidad
de ese tiempo lo que importa. Para mi sorpresa muchas
personas no tienen muy claro el concepto tiempo de calidad, podría pensarse que solo
tenemos que utilizar el sentido común para definirlo, pero algun@s no lo
perciben de la misma manera.
He oído a muchos padres decir que pasan mucho tiempo con sus hijos. Cuando le pregunto por los detalles específicos me dicen que hacen
diligencias, que van a excursiones familiares, fiestas de cumpleaños y muchas
otras actividades, pero no necesariamente le dedican tiempo para un juego de
mesa, dibujar, jugar con masilla o
sentarse en una heladería y
simplemente hablar.
Nunca olvidaré lo que
una madre me comentó después de haber seguido mi consejo sobre pasar tiempo de calidad con sus hijos pre-adolescentes.
Ella dijo: "Wow, me
di cuenta de que mis hijos han crecido y que piensan de manera muy diferente a
lo que solía percibir". Este descubrimiento fue posible luego de su primera
salida a una pizzería con ellos.
Estoy segura de que muchos de
ustedes sienten que el día a día es una
montaña rusa; hay tantas cosas que hacer
desde que te levantas, es agotador. He
tenido padres que me preguntan qué mas pueden hacer si están tratando de hacer
tantas cosas a la vez.
Es cierto
que el tiempo de calidad es mucho, pero yo insisto en el valor de este tiempo. Disfruta de tu familia, acepta
las personalidades de tus hijos y encuentra
lo mejor de cada uno. Tómate el tiempo para sentarse y hablar, jugar su juego favorito y lo
más importante enfócate en ellos. Estas son simples
habilidades de comunicación, hazles saber que tienen tu atención, mantén el contacto visual y se receptiv@.
No asumas que ell@s no
están interesad@s. A los niños pequeños les encanta ser parte de sus familias y, para tu
asombro, a los niños mayores también. Puede
haber resistencia, pero por lo general se sienten muy bien cuando son comprendidos,
apoyados y protegidos, esto les da un sentido de seguridad.
A veces, el tiempo de calidad tiene que ser planificado. ¡Conviértelo en una prioridad!
La autora es Liza Rivas