Con la emoción de saber que su esperado bebé venía
en
camino, María Inés Encarnación (nombre ficticio) recibió una
impactante noticia que cambió el curso de su embarazo. El
ginecólogo le había recomendado una serie de pruebas de
rutina para conocer su estado de salud general.
Volvió al consultorio para entregar los resultados y escuchar
las indicaciones del médico,
pero esa tarde ambos conversarían sobre otro tema. María Inés dio positivo en la prueba del
VIH. Su mundo se desmoronó. La mayor alegría y tristeza de su vida se le
presentaron de la mano.
Al igual que esta madre, miles de mujeres se dan cuenta
que han sido contagiadas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) gracias
a las pruebas prescritas durante el embarazo. Con el diagnostico, las futuras
madres creen que se les dicta una sentencia instantánea de muerte y sienten que también han condenado a
sus bebés. En ambos casos la percepción
generalizada es errónea.
Con la guía de su ginecólogo, siguiendo al pie de la
letra el tratamiento correspondiente y llevando un estilo de vida saludable,
una mujer infectada con el VIH puede tener un embarazo normal. Claro, los controles médicos serán más rigurosos y
continuos que los necesarios en la gravidez, así como también el tipo de
antirretrovirales, medicamentos
utilizados para combatir el virus, los cuales deben ser adecuados para su estado.
“¿Mi hijo será VIH positivo?”
Esa fue la primera pregunta de
María Inés a su doctor. Dentro del desconcierto, la esperanza se abrió camino: “No
necesariamente, hay altas probabilidades de que nazca sano y hoy te dire lo que debes hacer" le respondió el facultativo.
Para evitar la transmisión vertical (de madre a
hij@), debes recibir el
tratamiento antirretroviral especial para embarazadas y dar a
luz vía cesárea semanas antes de que el
embarazo llegue a termino. Luego del
parto hay que aplicarle al recién nacido una dosis de
antirretrovirales y alimentarlo exclusivamente con leche de formula,
jamás
amamantarlo, le explicó el doctor.
Hoy el pequeño José Virgilio es un niño de dos años
libre
de VIH y María Inés le cuenta su historia a otras madres con
diagnósticos
recientes para que continúen su tratamiento. Si hoy no revelamos su
identidad es para proteger a su hijo del estigma y rechazo que sufren
los familiares de pacientes con VIH.
Si estás esperando un bebé y eres VIH positiva busca
ayuda en alguno de los hospitales afiliados a la Dirección General de
Control de Infecciones de Transmisión Sexual y Sida (Digecitss), Consejo
Presidencial de La Lucha Contra el SIDA y el Programa
Nacional De Reducción De La Transmisión Vertical.
De acuerdo a las informaciones
publicadas por los doctores William Hernández y José A. Matos, todas
las
embarazadas tienen derecho a recibir atención integral totalmente
gratis, esto quiere decir, tratamiento, servicios médicos, césarea y
formula materna para alimentar a su bebé durante los
primeros seis meses de vida.
En estos enlaces te puedes informar más ampliamente del tema: