La gestación constituye una de las etapas de mayor vulnerabilidad nutricional en la vida de la mujer, razón por la cual la futura madre debe pedir información a su médico sobre los habito alimenticios que adoptará durante los próximos nueve meses y hacer las modificaciones nutricionales pertinentes a su estado.
El embarazo es un evento fisiológico normal caracterizado por un aumento de la actividad metabólica materna, que se traduce en un mayor uso de la energía orientado hacia el anabolismo fetal (el desarrollo del bebé) y de las estructuras maternas que lo soportan en su desarrollo, como por ejemplo la placenta.
Contrario a la creencia popular, la embarazada no tiene que comer por dos, el cambio de la dieta debe ser más cualitativo que cuantitativo, no se trata de comer más sino de alimentarse mejor. Asegurar el consumo de frutas, vegetales y carnes, granos secos en una dieta balanceada.
Requerimientos especiales
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Una paciente embarazada obesa, no debe ser sometida a restricciones de dieta menores de 1,600 Kcals, esto pone en riesgo el desarrollo del bebe e incluso la vida de la madre.
El peso materno prenatal y la ganancia de peso durante el embarazo determinan el peso fetal, de ahí que es importante tener una alimentación balanceada y un estilo de vida sano antes del período de gestación, así que si tienes planeado buscar un nuevo bebé debes preparar tu cuerpo antes de la concepción.