No hay una edad mágica en la que los niños estén automáticamente preparados para dejar de usar los pañales desechables,
generalmente la mayoría desarrolla
estas habilidades físicas y cognitivas
entre los 18 y los 24 meses, aunque hay casos en los que esto no ocurre hasta los 3 o 4 años.
Si tu pequeño tiene suficiente equilibrio y
coordinación para caminar y correr con firmeza, se mantiene sequito por períodos
de por lo menos tres o cuatro horas, lo que indica que los músculos de la
vejiga se han desarrollado lo suficiente para retener y almacenar orina, sus
deposiciones son blandas y bien formadas, es capaz de sentarse y mantenerse en
la misma posición, sin importar cual sea por cinco minutos, le molesta tener
sucio el pañal, imita a los adultos cuando van al baño, es señal que está listo
para aprender a ir al baño y dejar los pañales.
Planificar como lo entrenaras es importante, decide
cuándo y cómo empezar, si piensas ofrecerle premios o incentivos, qué harás
cuando tu niño tenga accidentes, ten presente que tendrás que tener mucha
paciencia. No necesariamente saldrás con éxito al primer intento, ni llegar a
la meta instantáneamente. Tu
chiquito podría empezar muy bien, y
luego no querer avanzar en una etapa u
otra del proceso.
Conversa con el pediatra y las personas
que cuidan el pequeño sobre la forma en que lo enseñaras a ir al baño solito, el
médico podrá orientarte y las personas
que lo cuiden podrán seguirlo.
Cada vez que tu niño trate de usar el orinal, es
importante elogiarlo y motivarlo, los chiquitos siempre buscan la aprobación de
sus padres, dile que lo está haciendo muy bien y acepta el hecho que es prácticamente
imposible que un niño deje de usar pañales durante el día y la noche sin antes
tener varios "accidentes". Procura no enojarte ni reprimirle cuando
tu niño orine o evacue encima.