La energía personal es esencial para nuestras vidas. Existe la energía para movernos, la recibimos de lo que ingerimos. Pero hay otra
más importante para la felicidad: la energía mental. Podemos comer
suficiente, pero eso no nos garantiza que podamos lograr muchas cosas en
nuestra vida, ni siquiera en el día a día.
Existen muchos escapes que se llevan nuestra energía mental.
Lo malo es que no nos damos cuenta. Que alguien nos lo diga no
sirve de mucho. Es como cuando estamos en una habitación por mucho
tiempo, sólo nos damos cuenta del ruido del aire acondicionado cuando se apaga.
Por eso las observaciones de otros nos parecen fuera de lugar.
Usted tiene que hacer una lista, ver lo que le está robando
energías, lo que lo pone negativo, lo que le quita el ánimo, lo que le hace
perder la felicidad del día a día. Cuando haga la lista se dará cuenta
que muchas cosas no las podrá cambiar, pero otras sí.
Los hijos, los padres, la pareja, el trabajo, los amigos, las
responsabilidades... Estas son partes de su vida que pueden causarle
estrés. Quizá no pueda o quiera cambiarlas. Cambiarlas podría
también significar quedar peor. La buena noticia es que usted puede
modificar su actitud ante ellas. En breve vuelvo a este punto.
Por otro lado, está su rutina diaria. En ella encontrará
muchos escapes de energía. Por ejemplo, los cinco minutos más para
dormir... sí, ese “gustito” que nos permitimos cuando suena el despertador.
Si luego de ese momentito usted se levanta con calma, desayuna y hace
todo lo que tiene que hacer sin estrés, entonces es un “gustito” bueno.
Pero si por el contrario (que es lo que pasa en general), tiene que salir
estresado, corriendo y dejando cosas importantes por hacer, entonces esos cinco
minutos son un escape de energía. Ellos le arruinarán, por lo menos, su
mañana.
Dentro de su rutina diaria quizá está escuchar las noticias...
¿Le sirven de algo los comentarios negativos que algunos comentaristas hacen?
Se puede buscar una fuente que informe, pero que no cause estrés. Y
si ya escuchó las noticias, entonces una musiquita o un programa entretenido,
son una mejor opción... llenan de energía, en vez de robarla.
El inicio y el final del día son esenciales