Han pasado tres meses luego del nacimiento de tu pequeño, no quieres despegarte de él ni por un segundo, disfrutas de cada instante, todo gira en torno a ustedes pero ahora, necesesariamente, tienes que regresar al trabajo.
Esta puede ser una transición muy difícil, en la que experimentas una variedad de emociones que van desde la culpabilidad, por aquello de dejar a tu bebe solo, hasta el temor de entregarlo a otra persona para que lo cuide. Es normal que sientas ansiedad durante esta etapa que implica una cambio radical en tus actividades habituales y una adaptación a las responsabilidades que vienen con el bebe.
Hay madres que pueden elegir quedarse en casa e incluso extender su licencia materna, pero la mayoría no tiene otra opción que combinar su vida laboral con el cuidado de los hijos, una ardua labor que duplica las tareas cotidianas
Prepárate para el fin de la licencia post-parto
Desde antes de dar a luz, tienes que preveer una serie de detalles que pueden generarte tensiones y hasta conflictos familiares si no te organizas bien. Esta planificación te permitirá evaluar las opciones que tienes para, por ejemplo, seleccionar quien cuidará de tu bebe cuando no estés en casa.
Recuerda que son solo tres meses y mientras te adaptas a tu nuevo rol de madre, tu cuerpo tiene que recuperarse del parto, por lo que este periodo puede resultar aún más corto de lo esperado.
Guardería vs. Niñera
Para algunas madres este es un dilema: por un lado los centros de cuidado y estimulación temprana ofrecen la seguridad de una institución que se dedica a la atención de los pequeños con un personal capacitado y un espacio exclusivo para los niños. Por otro lado tener una persona de servicio que nos ayude con el cuidado de los pequeños nos permite mantenerlos en el entorno del hogar y tener un apoyo con los quehaceres domésticos, con un horario que va de acuerdo a tus necesidades.
Sin importar por cual de las dos opciones te de decidas, debes pensar primero en el bienestar del bebe y velar porque, aún en tu ausencia, el reciba los cuidados y atenciones que necesita.
Si vas a contratar a un niñera
Busca a alguien con referencias y recomendaciones. Verifica los lugares donde haya trabajado anteriormente y si puedes habla con sus antiguos patrones para saber cual fue el motivo de su salida.
Tómale todos sus datos. Esto parece obvio, pero lo cierto es que las relaciones de trabajo con el personal de servicio domestico suelen ser muy informales. Tener fotocopia de su cédula de identidad e incluso pedirle un documento oficial que avale su buena conducta son medidas necesarias para aceptar a una persona que pase la mayor parte del tiempo sola en tu casa.
Pruebas médicas. Esta pequeña inversión te permitirá garantizar la persona que contratas se encuentre en buen estado de salud y decidir si quieres o no emplear a alguien con una condición médica especial.
Lo ideal sería que la persona que vaya a encargarse de tu hijo este en la casa desde antes del nacimiento y reciba de ti el entrenamiento adecuado para atenderlo.
Si Optas por un Nursery
Para algunas familias resulta más fácil si la guardería está cerca de su casa o lugar de trabajo. No obstante, hay muchos otros factores a considerar cuando se evalúa una guardería infantil:
- La proporción de niños por profesor
- El horario diario
- Las políticas de seguridad
- La cantidad de juguetes y materiales para estimulación sensorial disponibles
- Las políticas y el acceso a instalaciones de emergencia
- Las normas de higiene y la limpieza en general
Es importante seleccionar una guardería infantil altamente calificada, con la que se sienta bien y que le proporcione tranquilidad. Destina tiempo para indagar exhaustivamente acerca de las múltiples opciones disponibles de guarderías infantiles. Consulta con amigos, vecinos o familiares para obtener posibles recomendaciones de estos centros.