¡Mi hijo ponte los zapatos, por favor! !No andes descalzo! A veces reproducimos esta frase sin saber por qué, ni que cuan importante es inculcar en nuestros hijos habitos preventivos para evitar contargiarse de ciertas enfermedades que se propagan en nuestro medio ambiente.
El contagio del virus de la gripe y la influenza se produce a través de las secreciones de una persona enferma o por las gotas de flugge, es decir partículas muy pequeñas de agua o secreciones donde se transportan los virus. Un estornudo, por ejemplo, puede ser el causante del contagio de todas las personas que se encuentran en el mismo espacio del que padece de gripe.
Cuando la persona modifica sus hábitos cotidianos, como andar descalzo ó enfriarse, provoca modificaciones de la temperatura y sensibiliza a las mucosas lo que facilita la entrada no sólo de un virus, sino de otros agentes infecciosos.
Adicionalmente, en épocas de frío el aire se condensa y tiene mayor humedad y, en consecuencia, mayor posibilidad de transportar partículas infectantes.
Es por esto que debes cubrirle la cabeza y los pies a tu bebé cuando cambias de ambiente, ya que ellos se matienen a una temperatura constante en la casa y el cambio puede afectarles. Los niños más grandecitos también son especialmente sensibles al contagio, así que sigueles insistiendo para que se mantengan siempre con sus zapatos puestos.