Hace 21 años, Ana María Pellerano decidió seguir lo que su corazón le dictaba, a pesar de las criticas de su entorno, se quedó en casa para cuidar de sus primeros tres hijos. La familia siguió creciendo, llegaron otros dos retoños y con ellas aumentaron las responsabilidades, pero mantuvo firme su decisión de dar prioridad a sus hijos.
Haber escogido ese camino hace de ella hoy día una mujer satisfecha, pues siente que ha dado a sus hijos el afecto y la atención necesarias para hacerlos seguros e independientes.
Sin embargo, esta opción no le impidió alcanzar el éxito profesional, de hecho hay un trasfondo familiar muy significativo en todo lo que ha construido desde Padres de Hoy, la institución que dirige desde 1993 y que surge de esa necesidad suya de ser una madre cada día, así como del cúmulo de experiencia que ha tenido con la crianza de sus cinco hijos.
En Padres de Hoy, Ana María dio vida a otro proyecto que es, sin lugar a dudas, un modelo para el sistema educativo nacional: El proyecto Educativo Retoños, nuevamente su maternidad es el motor que la impulsa a emprender otra iniciativa, cuando en el 1997 cierra el centro de estimulación temprana al que asistían sus hijas Lauren y Ana María.
Su hijo mayor Alexander, tiene un año estudiando en Vancouver, Canadá, mientras Flerida ha decidido seguirle los pasos a su madre estudiando Educación y trabajando en Retoños. María Josefina es la artista de la familia y al igual que sus hermanos tiene una estructura disciplinaria que le hace diferenciar a Mami de la directora de Retoños, respetando a cada una en su espacio.
Conozcamos un poco más sobre Ana María Pellerano, una madre que se ha interesado en llevar conocimiento a otros padres, pues, según afirma, tienen un mayor reto hoy día, pues lo que aprendieron en casa no es necesariamente lo que les va a funcionar con sus hijos. Ella nos abrió las puertas de Retoños para compartir su historia con otras madres:
¿Ana Maria, que sentiste cuando te convertiste en madre por primera vez?
Mi primer hijo nació en Navidad y todos los días alrededor de su nacimiento estuve acompañada de mucha gente, pero cuando paso el día de Reyes todo el mundo se fue y su papa empezó a trabajar. No te puedo describir lo que sentí cuando me vi sola en la casa con mi hijo recién nacido, sentía mucho amor y alegría, pero también mucha responsabilidad, yo llame a mi mama llorando por todas la emociones diferentes que viví, no te imaginas el encuentro que tuve conmigo misma ese día y la conciencia de lo grande de mi responsabilidad.
Que tan difícil fue para postergar el ejercicio profesional, hay muchas mujeres que quisieran hacerlo pero no se atreven por temor a lo que otros puedan pensar.
Si, la presión social es muy fuerte, a mi me decían que yo tenía mentalidad de mantenida, pero como yo estudie psicología estaba muy clara de la importancia del papel que jugaba en esa etapa de desarrollo de mis hijos y a eso fue lo que di prioridad. Mucha gente no se detiene a pensar que, sobre todo cuando no se produce un volumen fuerte de dinero, sale más costoso salir a la calle a trabajar y cubrir todos los gastos que genera el hecho de estar fuera de casa. Claro que eso implica asumir todas las consecuencias y estar seguro. Como mujer, defiendo nuestro desarrollo profesional, pero creo que tiene que haber un punto de equilibrio, yo entendía que mis hijos iban primero y que en esa etapa de mi vida debía darles prioridad. Eso lo aprendí en mi casa donde, aunque hubiera posibilidades económicas, nunca hubo una niñera, era mi papá el que se levantaba de noche si necesitábamos algo y mi mamá la que nos hacía el desayuno por la mañana y precisamente por esa experiencia tan rica que tuve como hija, decidí que mi hijos iban a disfrutar de su madre. Ellos me acompañan a todos lados, son como mis aretes, aquí en Retoños tengo tres, dos que estudian y una que trabaja conmigo.
Yo creo que se puede hacer todo en la vida, solo basta buscar un equilibrio. Hoy como madre de tres hijos jóvenes a quienes veo tan independientes y seguros siento la satisfacción de haber tomado la mejor decisión, porque hoy estoy activa en el campo profesional que, como tú dices, postergue para cuidarlos a ellos.
Teniendo una familia numerosa, con tres hijos ya jóvenes y dos niñitas, cómo manejas la disciplina
En sentido general mis hijos tienen mucha estructura, mucha disciplina, son muy organizados: Yo los respeto a cada uno como son, ellos tienen temperamentos muy distintos y cada edad tiene sus necesidades, a cada edad lo que le toca: te digo que, por ejemplo, la del medio, que es la artista de la familia, estudia violín, cinematografía, pintura y eso hace que tenga una forma muy particular de ordenar sus cosas, eso yo lo entiendo y lo respeto, pero en los espacios comunes de la casa ella tiene que someterse a nuestra organización, a ese orden que nos permite funcionar bien.
Pero manejar un proyecto como Padres de Hoy y Retoños es muy demandante teniendo tantos hijos, como lo haces
Cuando llego a la casa todos quieren hablar conmigo, yo les digo: un momento!!! Subo a mi cuarto me encierro 15 minutos, me doy un buen baño, me quito el uniforme de directora y me pongo el uniforme de mama y mis hijos entienden eso perfectamente, me dan mi tiempo. Eso me ha ayudado muchísimo porque hay una transición entre una cosa y la otra.
Las cosas de Retoños se manejan en Retoño,s los temas de casa se manejan en casa, aquí no se me pide permiso, no discutimos nada que tenga que ver con la casa, eso porque tengo dos hijas que estudian aquí y una que trabaja, en ese caso soy mamá, directora y empleadora, por lo que hay que tener claro los roles y los espacios.
Nos dices que tienes un hijo que vive en Vancouver, no te da nostalgia tenerlo lejos, miedo quizás
No, con él, como con mis otras dos hijas que son ya una jovencitas, hice todo lo que como madre me correspondía, a mi con ellos no me ha quedado ningún vacío, él esta feliz allá, era el lugar al que se quería ir, se esta despegando, haciendo lo quiere hacer.
¿Qué les falta a las madres de hoy día?
Mayor disponibilidad emocional. Hay mujeres que no trabajan, que están en su casa todo el día, pero tienen una niñera para cada uno de sus hijos, entonces aunque estén con ellos físicamente, no esta disponibles emocionalmente para los niños. He visto mujeres en centros comerciales con un perrito cargado y la niñera con su hijo detrás. Ser madre o ser padres es muy demandante emocionalmente, hay que estar dispuesto 100 por ciento, los niños de hoy están creciendo sin raíces por eso hay tantos problemas.
Una mujer debería tener clara su elección, uno debe ser honesto consigo mismo, no tienes que ser madre porque seas hija, debes saber si quieres embarcarte en esa empresa, porque es una empresa, un trabajo 24 horas, 365 días del año, toda la vida, no importa que tus hijos no estén contigo, eso te cambia la vida. Es mejor no tenerlos si uno no les va a dar el 100 por ciento, entre todas las cosas que están marcando la vida de hoy, hay mucho desamor, muchos seres humanos subiendo sin raíces, sin sentido, ya ni las abuelas son lo que conocimos, ahora ellas también trabajan, tienen otra dinámica de vida, que no es la dinámica de las abuelas que conocimos, que estaban pendiente de sus nietos, que ayudaban a criar, eran ese complemento afectivo de la madre, ahora es distintito.
¿ Cual es tu mayor reto como madre?
Mi mayor reto como madre es precisamente estar disponible para mis hijos, tener las horas de trabajo que yo tengo en la oficina, llegar a mi casa y saber que mis responsabilidades siguen 24 horas. Yo soy madre sola, no estoy casada, y eso todavía es más demandante.
Yo me siento tranquila de lo que he hecho como madre, no soy una mama perfecta y eso, sin ningún temor, se lo digo a mis hijos, traigo mis vivencias personales y todo lo demás, pero he hecho un esfuerzo por revisarme y ver lo que no necesito, no repetir historias negativas porque eso fue lo que viste en tu casa, porque así fue que te criaron, a veces necesitamos despegarnos de eso y establecer un criterio propio, eso es un gran reto.
¿Cómo te gustaría que te recordaran tus hijos?
Me gustaría que ellos se sintieran orgullosos de mi, que cuando se acuerden de mi, estando yo muerta, sientan mi cariño, mi entrega, mi compromiso. Mis hijos son el motor que me mueve a mi todo el día, a mi me gusta lo que yo hago aquí, pero hasta mi trabajo profesional tiene un trasfondo familiar. Me gustaría que sintieran ese amor y esa entrega, que la llevaran dentro.
¿Qué le recomendarías a otras mujeres, que ha sido clave en tu experiencia como madre?
Que les den todo el amor a sus hijos. Cuando un niño se siente bienvenido, querido y aceptado no hay dificultades, hay problemas materiales, de salud, económicos, pero no emocionales. Esa es una necesidad inherente del ser humano, no solo de los niños. Si tienes pareja tu necesitas que tu pareja esté pendiente de ti, saber que eres una persona importante en su vida, que te quiere, es igual con lo hijos, el amor es la mejor vitamina, el mejor regalo que se le puede dar a un ser humano